Respeto o Sumisión: Un Problema de Semántica en el Ser Costarricense.
"Los que tienen miedo estarán con nosotros si nos mantenemos firmes."
Fac. de Medicina.
Graffiti de Mayo del 68 Francés.
La equivocación mayor en el ser costarricense es la de confundir el respeto con la sumisión, pero ahora ha surgido otra nueva equivocación y es la de esos sectores o personas que piensan nadie en este país esta al tanto de la diferencia entre estos términos.
En esta Costa Rica llamada democrática pero que no lo es[1], la población ha sido educada para ser sumisa y no defenderse aunque estemos en todo el derecho de hacerlo:
1. Primero, en el hogar el ideal es educarnos para ser niños(as) obedientes; respetar a los abuelos, tías, primos, hermanas, papá, mamá, otros, y aunque toda la santa familia nos caiga mal, estamos en la obligación de quererlos solo por que son familia más que por hechos y aunque a esta parentela sanguínea no la hayamos escogido es impensable tan siquiera el no estimarlos.
2. En las instituciones educativas se trata de respetar sin chistar al docente o la docente, no cuestionarle, ni exigirle jamás explicaciones por sus actos; mucho menos se puede evidenciar saber más que el educador(a). Es un lugar en donde se supone abrimos la cabeza y escuchamos las cátedras de la intelectualidad con patas, mientras debemos de procesar, recitar y complacer a nuestros tutores(as) escribiendo lo deseado en los exámenes, siendo adiestrados y adiestradas como un perro de Pavlov.
3. En el trabajo hay que callarnos y aguantar al patrón en turno, si es que queremos comer ese mes, soportar horas extras, retrasos del pago, acosos de toda índole y demás asuntos adheridos a las obligaciones laborales.
4. Respecto a la religión, no entendamos por que los sacerdotes o pastores siempre andan en muy buenos carros, las iglesias cuestan millonadas y la fe no llena la panza mientras se reza, lo único que entendemos ha la perfección es que jamás se deben de criticar las políticas religiosas si es que queremos ir directo al cielo al final de nuestra perra vida.
5. Sobre la forma de gobierno, pues bien todo actúa a favor suyo en el más completo orden celestial de las cosas, infancia más juventud adoctrinada y a-crítica nos da un excelente resultado de mano de obra sumisa y agradecida.
El plan estatal es completo y el eco de los discursos “disidentes” de los jóvenes izquierdistas se acoplan con el tiempo a los contrastes y metodologías revolucionarias del momento, a lo in-fashion; requisito olvidarlas cuando se presenta el currículo en las filas de la institucionalidad formalizada o ya entrando muy en la nota revolucionaria la opción seria buscar partido, pareja y clase para así desde la acera del frente poder militar, eso si, cumpliendo con los estatutos y estándares que permite la institucionalidad; por que de lo contrario, en vez de intelectual de izquierda seria una irreverente, desubicaba e irrespetuosa persona.
Considerando esto, romper con el “orden” impuesto no es cosa de un día. Nuestra cotidianeidad es inundada de reglas absurdas que inhiben a nuestra libertad, amoldándonos, limitándonos, borrando y aniquilando hasta nuestros más naturales deseos.
Siendo así, destruir las barreras que el estado ha levantado para enajenar y utilizar a la población seria una exigencia y un derecho del cual hay que apropiarse lo más pronto posible. Pero, desgraciadamente una parte de la población en lugar de verlo como un acto de lucidez y valentía; por culpa de esa educación somnífera lo considerarían indebido o anormal.
Por lo tanto:
a) Si comprendemos que el gobierno utiliza las leyes a su favor amoldándolas y cambiándolas a su antojo.
b) Si reconocemos la parafernalia burguesa en los altares políticos y mediáticos de este país.
c) Si entendemos que la policía no nos protege sino que más bien nos reprime; que más policía no elimina la delincuencia si no que la delincuencia es entre otras cosas producto de la desigualdad social o sea producto del estado; el cual necesita engendrar el miedo y la violencia para justificar su utilidad acudiendo así con gran creatividad e hipocresía a campañas en nombre de la paz.[2]
d) Si comprendemos que los medios de comunicación más poderosos desempeñan la labor del lavado de cerebro, perpetuando así los dogmas necesarios para asegurarle el curul a el jefe en turno cada cuatro años y que estos medio le suavizan el terreno al poder, manipulando así la ideología popular para que diga amen a los credos partidistas.
Entonces podríamos preguntarnos si estamos en la disposición de dar el paso y dejar el discurso para apoyar la acción directa, apropiándonos del derecho a la vida en libertad, dejando así de lado la estúpida herencia de la sumisión para hacernos respetar, replanteando así el discurso y construyendo el verdadero gobierno del pueblo.
Es conveniente analizar este 1º de mayo en CR. a la luz de los hechos ocurridos frente a la pocilga simbólica del poder partidista[3], donde jóvenes y adultos expresaron su descontento consientes de que no hay por que respetar a los medios de comunicación, políticos u otro animal con corbata, pistola o cámara que sea defensor del gobierno en turno.
Estos manifestantes recordaron que el respeto se gana con actos nobles, los cuales están ausentes en la cabeza y practica de los sectores en el poder. Estos manifestantes en cambio con actos nobles rompieron en este 1º de Mayo no solo vidrios sino también la maldita sumisión, desboronando de a pocos el discurso oficialista; la acción directa causo entonces retorcimiento en los hígados achampañados de los demonios con disfraz de santos.
Estos actos más que señalados deberían ser defendidos y apoyados por la población y sobre todo por quienes están consientes del juego al que han sido expuestos los grupos sociales que lucharon contra el T.L.C. Pero, si a pesar de todo aun no se esta en esa disposición, por lo menos se debería de respetar las diferentes formas de manifestarse; formas que no buscan conseguir puestos y salarios con la excusa de dar una lucha sino que quieren destruir esas reglas que nunca estarán en función del pueblo.
Esperemos entonces a que se vaya realizando un cambio por el bien de nuestra humanidad, si no es así me atrevería a apostar que dentro de unos pocos años los y las costarricenses seremos reconocidos y reconocidas por mártires en vez de pacíficos.
Ginette Álvarez A.
5 de Mayo, 2008.
Circulo de Estudios
Colaboradora del Núcleo de Asambleas del Pueblo, San José.
San Ramón, de Alajuela.
[1] Si tiene dudas acerca de esta afirmación investigue que significa “democracia”, si aun así no lo entiende, malas noticias, yo no puedo hacer nada por usted.
[2] Sí, la campaña recuperemos la paz es una estrategia al mejor estilo paramilitar.
[3] Por aquello de las dudas, me estoy refieriendo a la asamblea legislativa.





